
Eclipsada
Capitulo: 7. La trampa.
Mire al cielo y expulse un grito de dolor, sentía como si me estuvieran arrancando la piel a tiras, era yo la que me provocaba ese dolor, yo misma tiraba de mi piel como si pudiera arrancármela como si fuera una camisa, necesitaba sentir dolor físico porque el dolor interior era insoportable, había perdido la razón de existir, Edward había muerto y yo no quería la eternidad sin el. En mi cabeza se pasaban millones de pensamientos y uno me hizo ver la luz, un vampiro no moría si no se le quemaba, ahora entendía donde estaba la cabeza de Edward, se la había llevado el lobo llamado Licaón como le había nombrado Edward, sabría que mi familia y yo no tardaríamos en llegar y el se la llevo para quemarla, podía sentir como mi corazón se descomponía, pero no había tiempo de lamentaciones, corrí de árbol en árbol casi volaba, nunca antes había conseguido tanta velocidad, ni siquiera Edward habría conseguido alcanzarme, recordé aquella primera vez que Edward me llevo a sus espaldas, no olvidare el mareo que me ocasiono y nuestro primer beso, casi podía sentir su aliento en mi boca, no podría vivir sin esa sensación, aun mi velocidad aumento, mis pies ni siquiera rozaban las ramas de los árboles, no sabia la dirección a seguir, solo me dejaba llevar por el instinto, confiando que me llevará hasta el culpable de mi dolor, recuperaría la cabeza de Edward ó moriría luchando, no había otra salida y tampoco la quería. Por mi cabeza pasó la preocupación de saber de mi hija, no sabia nada desde que la deje en el árbol con mi padre, sabia que mi familia había intentado seguirme, pero ya no los sentía cerca, habrían perdido mi rastro, no habían podido seguirme, pero confiaba que ellos no se darían por vencidos y nos buscarían, al igual estaba tranquila de que ellos cuidarían a mi pequeña, se que para mi hija la perdida de Edward y yo le produciría mucho dolor, pero se que con el tiempo me entendería, ella haría lo mismo por Jacob, mis pensamientos se paralizaron cuando pude percibir el olor de Edward, fue como si mi corazón pudiera volver a latir, mire a mi alrededor y abajo en una explanada observe al lobo negro, llevaba en su boca la cabeza de Edward, agggg, no quería gritar pero no podía reprimir el gruñido de dolor, intente planear un plan de ataque, de repente algo increíble sucedió, aquel lobo se trasformaba en humano, era de una compresión fuerte, pero su olor me despisto el olía diferente, por eso me había resultado tan difícil de rastrearle, su olor no era como el de Jacob, intente inhalar mas aire para percibir mejor el olor, increíble su olor era, era, era un vampiro, como podía ser, mis ojos no podían dar crédito a lo que estaba pasando, tal vez Edward lo supo, por eso me dijo que no podríamos matarlo, tendría la fuerza de un vampiro junto a la de los licántropos, un vampiro que sana incluso mas rápido que los vampiros normales, un vampiro con cuerpo de bestia, era la mejor arma echa para matarnos, recordé que Edward había dicho que le había convertido Zeus en hombre lobo, que había sido el rey de Arcadia, tal vez cuándo le convirtió en lobo ya era vampiro, en mi mente se dibujo la imagen de una niño igual, si mi hija y Jacob tuvieran hijos, si eso fuera posible, de repente todo encajo como en un puzzle, el no quería matar a Edward ni a mi, ni a nadie de nuestra familia, toda la batalla había sido para matar a mi hija, ella era la única que podría tener un hijo que se comparara con Licaón, seria el único que tuviera la fuerza para matarlo, mi hija tenia parte humana por lo que tal vez podía concebir hijos, pero estos hijos tendrían su parte de vampiro y como no la sangre de un licántropo, la de Jacob, todo era una trampa, sabían que esconderíamos a Renesmee, pero también sabían que la perdida de Edward me cegaría, había dejado desprotegida a mi hija, mi familia me perseguía y con ellos traerían a mi hija, se la serviríamos en bandeja, ese era el plan, sabría que yo seguiría su rastro sin pararme a pensar al igual que mi familia seguiría el mío, nosotros nos movemos por impulso del amor y la protección, mi imprudencia la pagaría con la muerte de toda mi familia y licántropos que lucharía hasta el ultimo aliento en una batalla perdida sin oportunidades de ganar, pagaría con la muerte de mi hija.
Hacia mucho que no publicaba, siento mucho que halláis esperado tanto, pero no me gusta escribir por obligación, para mi el escribir es algo muy importante y me gusta hacerlo cuando me encuentro bien, el siguiente capitulo lo tengo a medias espero terminarlo pronto, mientras os he dejado este adelanto de lo que nos espera, jajajajajaj, un abrazo y gracias por vuestro apoyo. Leire